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Entrevistas

Stephanie Saavedra: “Decidí darle una segunda oportunidad al atletismo”

BARCELONA – Stephanie Saavedra decidió darle una segunda oportunidad al atletismo y convertirse en profesional tras tener a su hija Nora. Ha estudiado ingeniería de edificación y tiene un máster en cálculo de estructuras. Como los ingresos que recibe por el deporte son muy bajos, ahora trabaja en una consultora de IT media jornada.

Ella jugaba baloncesto y en unas olimpiadas escolares, cuando tenía 13 o 14 años, ganó una carrera. Así comenzó su camino en el atletismo. En aquellos días, el club de su ciudad, Alcorcón, la llamó para que fuera a probar. “Probé y me encantó, me gustaba la sensación de correr rápido“.

Se define como una persona “positiva, alegre, arriesgada y decidida. Intento sacar de todas las situaciones un aprendizaje, salir de mi zona de confort constantemente, probando cosas nuevas y yendo a por mis objetivos pero sin olvidar disfrutar del camino, del día a día y de las pequeñas cosas. Me motiva superarme a mi misma en cada entrenamiento, tanto en los de carrera como en la fuerza“, dijo.

Su pasión: el atletismo

Stephanie confesó que le gusta mucho correr en la pista en la que creció en Alcorcón y que es un sueño hacerlo en el estadio de Vallehermoso en Madrid. “Creo que las pistas de Madrid son mejores que las de Barcelona para las pruebas de velocidad. Si hablamos de entrenamientos, me encanta la pista de la Mar Bella en Barcelona, es un lujo poder darse un baño en la playa tras un entrenamiento duro“.

Sobre sus próximo planes en el atletismo piensa que ahora mismo “es difícil saber lo que pasará y poner objetivos en competición para mí sería un error. Mi objetivo será estar en el mejor estado de forma posible continuamente y estar preparada para cualquier cosa, tanto si hay competiciones como si no. Por supuesto que estar en Tokio es un sueño (con Chile), pero no es el último ya que no me pongo límite“.

Cuando le preguntamos cuál es una de las competiciones que le ha dejado los mejores recuerdos no dudó en contestar que fue el año pasado en Suiza. “Hice mi mejor marca y, efectivamente, estaba Pau para poder celebrarlo (su esposo y entrenador). Fue un gran momento porque sabía que estaba bien físicamente pero no había tenido ninguna buena carrera para poder demostrarlo. Hasta ese día tampoco había coincidido que Pau me hubiera visto correr, ya que siempre nos había tocado competir en sitios diferentes“.

El confinamiento: un espacio para crecer

Para ella, “los últimos meses han sido una montaña rusa, algunos días muy bien y otros mal. Creo que me han ayudado a conocerme mucho más y profundizar en muchas cosas que puedo mejorar como persona y como atleta“.

Luego del tiempo que ha pasado en casa con su familia, aprendió que “si hay algo que cruza tu mente, pensar y reflexionar sobre ello está bien. Pero es importante no quedarse atascado dándole mil vueltas al mismo tema, ya que muchas de las cosas que nos pasan estos días no tienen una respuesta ni la tendrán en un futuro próximo. Así que no (debemos) pensar de más en las cosas que están fuera de nuestro control y centrarnos en lo que sí que podemos cambiar“.

Para volver a entrenar hizo un ayuno de 3 días como forma de regeneración celular y para dar un descanso a su cuerpo. Nos contó que tomaba infusiones y caldo suave para mantenerse hidratada y también suplementada con magnesio, electrolitos y agua de mar. “Antes del ayuno, preparé mi cuerpo para ello con una dieta específica y también tras el ayuno. Durante estos tres días, me sentí bastante energética y con muy buenas sensaciones en general, tanto en entrenamientos como en mi vida diaria“. Así que ya está retomando todas sus actividades en el atletismo tras la continuación de la desescalada en Barcelona.

Atletismo y ecología pueden ir de la mano

Stephanie considera que un runner eco-responsable es un deportista que intenta dejar la menor huella ecológica tras su práctica. Ya sea en la ropa que utiliza, los utensilios, el lugar, etc.

Ella es zero waste friendly y, en base a su experiencia, nos dio algunos consejos. “Lo primero que se me ocurre es el cambio más básico y fácil que es olvidar completamente las botellas de plástico de agua y pasar a una botella reutilizable, algo que por suerte ya está muy extendido”.

Luego hizo referencia a la comida que un atleta consume. “Como deportista, cuanto más natural siempre será mejor y si para este consumo nos fijamos también cómo han sido producidos, transportados y presentados estos alimentos también podremos ayudar“, dijo.

Por último, comentó que “a veces con el deporte es fácil dejarse arrastrar por todo el marketing que hay para comprar zapatillas, ropa y complementos. Nunca está de más preguntarte si realmente necesitas una camiseta más para ir a correr. Y si de verdad necesitas algo, intentar buscar la opción más sostenible, cada vez se está abriendo más el mercado hacia este tipo de productos“.

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